Pantalla completa, lector de código de barras, atajos de teclado y vuelto calculado — el flujo del mostrador, donde cada segundo de fila cuenta.
Al entrar a POS Rápido, si no hay un turno de caja abierto el sistema te lo pide: elegís la caja registradora, declarás el efectivo inicial y arrancás. Ese dato es el que hace que el arqueo cierre al final del turno.
El botón "Continuar sin caja" existe a propósito: si solo cobrás con tarjeta o transferencia, no necesitás manejar efectivo ni arqueo.
El campo de búsqueda queda siempre enfocado, esperando al lector: cualquier lector USB o inalámbrico que funcione como teclado (la enorme mayoría) escanea el código, envía Enter y el producto entra al carrito con su beep de confirmación. Sin drivers ni configuración.
El stock se valida al agregar: si el depósito del punto de venta no tiene cantidad suficiente, el POS lo bloquea (o solo avisa, si ese depósito permite stock negativo). Los descuentos van por ítem o globales, en porcentaje o monto fijo. El cliente por defecto es Consumidor Final; con F6 lo cambiás por un cliente registrado y los precios se recalculan con su lista de precios.
F2 abre el cobro: un medio de pago por venta — efectivo, débito, crédito (con cuotas) o transferencia — pensado para que el paso dure segundos. En efectivo, los botones de billetes cargan el monto recibido y el vuelto se calcula solo.
El selector Factura fiscal / Comprobante interno define si se solicita CAE a ARCA (la letra sale sola según el cliente — la regla acá). Si ARCA está caído o rechaza la solicitud, el POS te avisa y podés emitir como comprobante interno sin frenar la fila — el porqué de esos cortes lo contamos en "ARCA no me deja facturar".
El ticket sale en formato de 80 mm y se imprime desde el navegador: funciona con cualquier impresora térmica de 80 mm instalada en el equipo con el driver del fabricante — no usa un protocolo propietario ni pide configuración en Profactur. Incluye los datos fiscales del negocio, el detalle de la venta, y si es fiscal, el CAE con su vencimiento y el QR de verificación de ARCA. Los comprobantes internos salen con un sello bien visible que aclara que no son válidos como factura:
| Tecla | Acción |
|---|---|
F2 | Abrir el cobro |
F12 | Avanzar (cobrar → confirmar → nueva venta) |
F4 | Vaciar el carrito |
F6 | Buscar cliente |
F8 | Descuento global |
1–9 | Sumar esa cantidad al último ítem |
Supr | Eliminar el ítem seleccionado |
Esc | Cerrar panel o modal |
Enter | Nueva venta (tras completar una) |
La barra al pie del POS recuerda los atajos — a los dos días salen solos.
El POS optimiza velocidad; la facturación detallada optimiza control. La regla práctica: mostrador con fila → POS; venta con condiciones (cuenta corriente, pagos combinados, vencimientos) → detallada. Y si lo tuyo son servicios por concepto y monto, existe una tercera herramienta: la Factura rápida, un formulario mínimo de cliente + concepto + importe.
Cualquiera que funcione como teclado (USB o inalámbrico), que es la enorme mayoría. Sin drivers ni configuración.
Cualquier térmica de 80 mm instalada en el equipo con el driver del fabricante: el ticket se imprime desde el navegador, sin protocolo propietario. Hoy no hay formato de 58 mm.
Sí, cobrando con tarjeta o transferencia. El efectivo exige caja abierta para que el arqueo cierre.
El POS avisa y te deja emitir comprobante interno (sin CAE) para seguir vendiendo, con su sello aclaratorio en el ticket.
Sí, contra el depósito del punto de venta, validando al agregar cada producto — ver control de stock.
En el POS no (un medio por venta, por velocidad). Para combinar medios o usar cuenta corriente, está la facturación detallada.
¿Querés armar tu puesto de mostrador (lector + impresora + balanza)? Escribinos por WhatsApp y lo vemos juntos.